Volvemos a las esas letras que tanto le gustan a J, buscando las razones donde no las hay, justificando lo que no se puede justificar, y odiando a quien no se debe odiar. Una letra planetaria cien por cien.
Si me diste la espalda
Si me diste la espalda
justo cuando te necesité
ahora ya no tiene importancia.
Ahora existen mil demonios
ocupando tu lugar.
Algunas cosas nunca cambian
y otras tienen cambiar.
Para hacernos sitio
que podamos respirar.
Y no siento en la vida nada más
que estar hecho de un sólo metal
y que tú estés hecha de tantos metales.
No lamento nada más
que no poder estar contigo
es donde quería estar.
Y ahora quiero perderme
y no encontrarte nunca más.
Sale el sol y da contra el cristal.
Y si no quebranta el vidrio
qué coño va a quebrantar.
Si volvemos a vernos
algún día por casualidad
no podrás decir que yo no lo intenté.
Que me dejé la piel y la cabeza
intentando resolver
el enigma que impide que te pueda comprender,
que se interpone entre nosotros como una pared.
Si nos vemos de nuevo.
viernes, 11 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario